SCENE_01
Semáforo en rojo, taxi parado
Llevas seis carreras esa noche y esperas al siguiente pasajero estacionado frente a una farmacia de turno. Revisas el celular treinta segundos antes de que aparezca alguien en la puerta. Su chat, que solía estar arriba de todos, hoy está en el quinto lugar, empujado por un grupo de compañeros taxistas y una nota de voz de tu hermana. Vuelves a deslizar la pantalla hacia arriba como si eso pudiera devolverlo a su sitio.
SCENE_02
Lo que el quinto puesto parece confirmar
Tratas la posición como un dato duro: quinto lugar significa que se está alejando, si baja a sexto será peor, si vuelve a subir todavía hay tiempo. Abres la conversación solo para releer los últimos mensajes, buscando la frase exacta donde algo cambió. Escribes un mensaje casual, algo sobre el clima, y lo borras antes de enviarlo, porque escribirlo sin mandarlo es la única forma de confirmar que notaste la caída sin admitir que la estabas contando.
SCENE_03
Lo que realmente ordena la lista
Cuando arranca el auto de nuevo, lo ves distinto: la lista ordena por hora de llegada, no por cuánto te quiere alguien. Una nota de voz cualquiera puede pasar por encima de la persona que más te importa, y eso es solo el orden cronológico funcionando, no un marcador de quién se está yendo. Antes de la próxima carrera decides anotar cuántas horas pasaron desde su último mensaje, en vez de mirar el puesto que ocupa.