SCENE_01
Fiebre A Las Siete, Válvula Atascada En La Azotea
Subes a la azotea del edificio con treinta y ocho de fiebre porque la válvula del riego se quedó abierta otra vez y sabes que hay que girar el dial del controlador en una combinación exacta que anotaste en tu propia letra, en una libreta que guardas en tu mochila y en ningún otro lado. Mientras giras el dial temblando de fiebre, aparece el pensamiento: si mañana no puedo levantarme, nadie más en el edificio sabe que este dial existe, y mucho menos qué hacer con él.
SCENE_02
La Libreta Que Nunca Sale De Tu Mochila
Piensas en dejar la libreta en la portería para que cualquiera la use, pero nunca lo haces, porque entregarla se siente como confesar que ya no hace falta que subas tú. Así que subes con fiebre, con la espalda resentida, con el brazo en cabestrillo la vez que te lastimaste la muñeca, para que el riego nunca dependa de una instrucción que solo vive en tu cuaderno.
SCENE_03
Fotografía El Dial, Luego Baja A Descansar
Que el jardín no se haya secado en las dos semanas que estuviste de reposo no prueba que sobrabas — prueba que el riesgo nunca se repartió, y las dos cosas pueden ser ciertas a la vez. La lectura más precisa: lo que falta no es tu presencia, es un registro. Esta noche fotografías la combinación del dial con el celular, la guardas en una nota privada solo para ti, y bajas a descansar en vez de subir de nuevo mañana con fiebre.