«Hay algo mal en mí — no médicamente, personalmente.» Domar et al. (1992) documentaron que la mayoría de las mujeres con infertilidad la enmarcan como una traición fundamental del cuerpo, con tasas de depresión equivalentes a un diagnóstico de cáncer. El guion convierte una realidad médica con causas y tasas documentadas en un veredicto sobre quién eres como persona.
El Veredicto del Cuerpo Fallido
- Mi cuerpo me está fallando
- Algo debe estar fundamentalmente mal en mí
- Siento que le debo a mi pareja una disculpa por mi cuerpo
- Otra prueba negativa — confirma lo que temía sobre mí misma
- Conté las vitaminas prenatales todavía selladas en el armario y me sentí una farsante por haberlas comprado
- La rachita de días registrados en la app de fertilidad ahora se burla de mí, como si llevara la cuenta en contra de mi cuerpo
- Mantengo las instrucciones de la sonda de ultrasonido escondidas en un cajón para que nadie pregunte por qué no las he necesitado
- Mi termómetro basal se siente menos como una herramienta y más como una boleta de calificaciones que mi cuerpo sigue reprobando