QUIET
Señal baja
“Una vez que lo digo en voz alta, se vuelve real y quizá imperdonable” aparece, pero rara vez tiene la última palabra. Guarda esta línea para momentos de más presión: “Confesar no crea lo que confieso; reconoce lo que ya era verdad, y eso es lo que abre la puerta para no cargarlo solo.”