SCENE_01
La Fórmula de la Página Dos
Extiendes el sobre de la indemnización sobre la mesa de la cocina y saltas la carta amable de portada para ir directo a la fórmula de la página dos: semanas por año trabajado, multiplicadas por tu sueldo, más un pago único. Haces la cuenta dos veces. La cifra es más alta de lo que esperabas, y ese tamaño parece decirte algo que no deberías haber descubierto.
SCENE_02
Leer el Cheque como una Confesión
Empieza la cuenta privada: no pagarían tanto si no necesitaran que te fueras rápido y en silencio. Relees el párrafo de la renuncia de derechos tres veces, buscando la frase que nombre tu fallo sin rodeos. El sobre se queda sobre la mesa después de la fecha límite de respuesta mientras esperas descubrir qué confiesa en realidad esa cifra, y la búsqueda de empleo que ibas a empezar sigue sin tocar.
SCENE_03
Lo que una Fórmula Realmente Paga
Una fórmula de indemnización se calcula por antigüedad, presupuesto y riesgo legal — no por un tribunal privado que pesa tu carácter. Las empresas pagan más a personas de las que nunca dudaron ni un día; el multiplicador lee tus años allí, no tu valor. Así que colocas el sobre junto a una lista sencilla de qué compone esas fórmulas, y relees la página dos contra esa lista en vez de contra tu miedo.