SCENE_01
El Anillo Frente al Fregadero
Estabas con las manos mojadas junto a su fregadero, secando platos después de la cena, cuando le contaste antes que a nadie más. Ella miró el anillo y se le quebró la cara en un llanto silencioso, sin soltar el trapo. Tú te reíste y dijiste 'son lágrimas de alegría, ¿no?' y ella asintió, pero notaste el segundo de más antes de ese gesto.
SCENE_02
Convertir el Llanto en Prueba
Desde entonces repasas ese segundo más que la propuesta en sí. Revisas su tono en el chat del grupo, retrasas pedirle que sea tu madrina porque no confías en que la sonrisa vaya a ser real, y mides cada mensaje suyo como si escondiera una respuesta distinta a la que dio ese día en la cocina.
SCENE_03
La Cuenta que Ella Estaba Haciendo
Llorar ante una noticia así no es un veredicto sobre tu pareja — muchas veces es la mente calculando lo que cambia para ella: menos tiempo contigo, una amistad con otra forma, su propia vida sentimental de golpe visible junto a la tuya. Esta noche, sin preguntarle nada, escribe tres razones distintas para ese llanto que no tengan que ver con tu prometido, y nota cuánto se afloja la lectura de 'no le gusta él' cuando tiene compañía.