SCENE_01
El segundo antes de que cargue su carrusel
Estás en el sofá, el teléfono bocabajo hasta que llega la notificación: su cuenta, publicación nueva. Ya lo sabes antes de tocar la pantalla. Catorce fotos cargan una por una — la piscina infinita, los niños con ropa de lino a juego, el atardecer detrás de la villa. Tu pulgar se detiene en el aire. Te encoges antes de haber leído siquiera el pie de foto, como si esperaras un portazo que ya escuchas venir por el pasillo.
SCENE_02
Sumando lo que ese viaje te costó a ti
Para la tercera foto ya no miras la playa — estás haciendo cuentas. Los vuelos, esa villa, la excursión que etiquetó. Lo comparas con tu propio viaje de este año: dos noches en la cabaña del lago, los niños peleando en el asiento trasero. Empiezas a elegir, en tu cabeza, cuál de tus fotos podría competir con las de ella, y luego sientes náuseas por estar sometiendo a tu propia familia a una comparación que nadie te pidió.
SCENE_03
Lo que catorce fotos no muestran
La publicación es lo mejor de cuatrocientas fotos y al menos una discusión que nunca verás — es su historia, no un marcador contra la tuya. Nadie te nombró su rival; lo hiciste tú sola. Esta noche, antes de cerrar la aplicación, anotas en privado dos cosas que sí pasaron en tu propio viaje que ninguna foto captó — las que solo tu familia reconocería como lo bueno de verdad.