QUIET
Señal baja
“No puedo dejar de mirar las fotos” aparece, pero rara vez tiene la última palabra. Guarda esta línea para momentos de más presión: “El pinchazo es real; la repetición la estoy haciendo yo.”
CHEQUEO DEL GUION · 60 SEGUNDOS
Cinco preguntas rápidas muestran con qué frecuencia aparece, cuánto te lo crees y qué te hace evitar. Recibirás un siguiente paso privado.
No es un diagnóstico y no se aprueba ni se suspende. Mide la frecuencia, credibilidad y coste conductual actuales de “No puedo dejar de mirar las fotos”, incluida la regla privada que hay debajo: Debajo de «no puedo dejar de mirar las fotos» suele haber una regla privada: si examinas la imagen lo suficiente, encontrarás la pieza que cierre la duda. La foto se trata como expediente, no como recorte. Cada nueva mirada promete…
QUIET
“No puedo dejar de mirar las fotos” aparece, pero rara vez tiene la última palabra. Guarda esta línea para momentos de más presión: “El pinchazo es real; la repetición la estoy haciendo yo.”
PRESENT
“No puedo dejar de mirar las fotos” gana algunas decisiones pequeñas antes de que lo detectes. Tu interrupción útil es: “Esta foto muestra un momento, no todo lo que pasó esa noche.”
ACTIVE
“No puedo dejar de mirar las fotos” moldea tus acciones con suficiente frecuencia como para pedir un contraejemplo deliberado. Empieza en privado y con algo concreto: Abre una de las fotos que más te engancha, reduce el zoom al mínimo, baja el brillo y cierra la galería durante tres minutos. Luego vuelve a mirar solo una vez, sin ampliar, y deja la imagen en la pantalla de inicio.
DOMINANT
Ahora mismo, “No puedo dejar de mirar las fotos” dirige muchos de los momentos que mediste. Es una lectura del patrón, no un diagnóstico ni un veredicto sobre ti. Empieza con una prueba reversible: Abre una de las fotos que más te engancha, reduce el zoom al mínimo, baja el brillo y cierra la galería durante tres minutos. Luego vuelve a mirar solo una vez, sin ampliar, y deja la imagen en la pantalla de inicio.